viernes, 9 de mayo de 2008

JORNADA CONTRA BOLONIA

Ayer fue una jornada dura. Dura y cansada, mejor dicho. El Plan Bolonia se cierne sobre nosostros los estudiantes, nuestra licenciatura corre el riesgo de convertirse en un simple grado con el cual obtener el derecho a ser un precario más en eso que llaman mercado laboral, y algunos no estamos dispuestos a permitirlo. No queremos que se nos convierta en robots que mantengan la mega-máquina, no queremos ser carnaza para el capitalismo. Queremos que los conocimientos que obtengamos proporcionen un beneficio a la sociedad, y no al bolsillo del empresario de turno. Es por eso que la noche del 7 de mayo algunos de los alumnos de la Facultad de Ciencias de la Información de la Universidad Complutense de Madrid nos quedamos a pasar la noche en nuestra queridísima facultad, para que no nos la quiten, para organizarnos en una asamblea y crear un movimiento de resistencia al Plan Bolonia, al igual que ya se está haciendo en otras facultades, no sólo de Madrid, sino de todo el Estado español.
En dicha asamblea se establecieron algunos planes de acción de cara a la huelga de estudiantes y a la manifestación convocada al día siguiente en Atocha. Se decidió quienes serían los piquetes informativos y quienes los piquetes "fuertes", se elaboraron carteles para colgarlos por toda la facultad en los que se podían leer mensajes como "Con Bolonia, los empresarios te cuecen y se enriquecen", "¿Poesía? ¿Qué es eso? Lo siento, estudié con el Plan Bolonia", "soi un estudiante de zienzias de la himformazion ke estudio con el plan volonya" o "Con Bolonia, las prácticas las remuneras TÚ", entre otros; y se escribieron mensajes con tiza en las puertas de las aulas informando acerca de la huelga y la manifestación que había convocada al día siguiente. También se elaboró una gran pancarta que fue colgada a lo largo de toda la entrada de la facultad, y que anunciaba la "ejecución pública" a la que iba a ser sometido el Plan Bolonia en Atocha.

Tras una larga noche en la que apenas dormimos dos horas tirados en los pasillos de la facultad, dió comienzo el gran día: era 8 de mayo, y los estudiantes estábamos en huelga.
Algunos fuimos al metro de Ciudad Universitaria, donde nos encontramos con compañeros de Biología, Físicas y Filosofía que estaban repartiendo panfletos a los estudiantes que por allí pasaban, y haciendo un teatro que consistía en que cada estudiante llevaba una camiseta con una palabra que el Plan Bolonia iba a destruir. Así por ejemplo, uno llevaba la palabra "Calidad", otro la palabra "Futuro", otro "Universidad Pública", otro "Conocimiento"; y un compañero disfrazado de muerte que simbolizaba el Plan Bolonia los iba matando, quedando la calidad, el conocimiento y la Universidad Pública asesinados por el Plan Bolonia.
Más tarde, en la entrada de la Facultad de CC. de la Información armábamos ruido con silbatos y recibíamos a gritos de "¡esquirol!", "¡estamos en huelga!" y "¡hoy no hay clase!" a los alumnos que se acercaban a la facultad, mientras otros compañeros interpretaban el papel de empresarios informando sobre las "ventajas" que el Plan Bolonia traía consigo. Uno de ellos incluso se coló rapelando desde el piso más alto de la facultad mostrando una pancarta en la que se podía leer "Con Bolonia, los empresarios también llegamos a la Universidad". Mientras tanto, fuera de la facultad, algunos compañeros tocaban los timbales para llamar la atención sobre la huelga y lograr que la gente no fuese a clase. A pesar de todo, sí hay algo que lamentar respecto a la jornada de ayer, y son esos dos o tres de siempre que se pusieron borrachos y la armaron "porque sí", desprestigiando en cierto modo la lucha que los estudiantes están llevando a cabo. Espero que en futuras huelgas (que seguro las habrá) esto se controle mejor.

Pasadas las once de la mañana, nos pusimos rumbo a Atocha junto con los estudiantes de otras facultades, ocupando la carretera de la Avenida Complutense hasta el metro, para iniciar la marcha hasta el Ministerio de Educación. En la manifestación había bastante gente, más de la que esperaba. Algunos medios hablaban de 20.000 asistentes, otros de 7.000; lo que sí quedó claro es que la presencia estudiantil se hizo notar a pesar de la lluvia. Pueden verse fotos aquí y aquí. Se gritaron consignas como "¡No son compañeros; son esquiroles!", "¡Oh, no, Bolonia no...!", "¡Absolución detenidos anti-LOU!" o "¡Fuera empresas de la Universidad!" entre otras, y se mostraron pancartas en las que se podía leer lemas como "Contra la mercantilización de la enseñanza. No a Bolonia", o "Ni LOU, ni Bolonia, ni precariedad".

Como ya digo, fue una jornada dura y cansada, con mucho sueño en el cuerpo y los pies empapados de agua. Pero creo que mereció la pena. Creo que se dejó claro que existe un gran sector de la comunidad universitaria (la cual también incluye a profesores, por cierto) que está en contra del Plan Bolonia tal y como se está imponiendo, y quedó clara la necesidad de la paralización de dicho proceso para someterlo a un debate público en el que estemos implicados todos los sectores de la comunidad universitaria.

¡NO A BOLONIA!

Recomiendo leer esto.

PD: Añado a la sección de CONTRAINFORMACIÓN la página web de Cubainformación, un medio donde, conociendo la parcialidad con la que los medios occidentales informan acerca de lo que acontece en el país latinoamericano, uno puede informarse contemplando otros puntos de vista y sacar sus propias conclusiones.

miércoles, 7 de mayo de 2008

ACERCA DE LA LIBERTAD

La libertad quizá sea, junto con la igualdad, el valor más importante para el ser humano en su vida, y será por lo que luche cada día en la medida de lo posible. La verdad es que "libertad" es una palabra preciosa, y sólo oírla deja una sensación de satisfacción. No obstante, pierde toda su belleza cuando es puesta en boca de determinadas personas que reclaman su "libertad" para hacer determinadas cosas. Por ejemplo, cuando el dueño de una empresa afirma que tiene "libertad" para montar una fábrica en una determinada selva, sin tener en cuenta el impacto medioambiental que ello puede tener, o cuando alguien se cree con total "libertad" para insultar (aunque muchos lo llaman "opinar acerca de") a alguien que difiere de sus puntos de vista.

En el primer caso, "libertad" es utilizado en el sentido neoliberal del término. Según esta visión, si un empresario no pudiese contratar a trabajadores durante más de ocho horas diarias porque la ley se lo impide, estaría viendo coartada su libertad por el Estado. Entra aquí en juego la libertad de comercio. Decir que el actual comercio es libre es, en cierto modo, una broma de mal gusto, ya que será todo lo libre que se quiera, pero si esa libertad no se da en unas condiciones de igualdad, poco "realmente libre" será. Efectivamente, una pequeña tiendecilla de ropa de barrio es libre de participar en el mercado, pero de poco le va a servir esa libertad cuando tiene que competir contra el monstruoso Inditex de don Amancio. Para que el comercio sea realmente libre, todos los productores y todos los consumidores, así como productores y consumidores entre sí; deben estar en iguales condiciones para producir y para comprar. A partir de ahí sí que podrían decidir libremente si producir más o producir menos, pero hasta entonces, de libertad nada.

El segundo caso se mueve dentro del campo de la libertad de expresión. Aquí la palabra "libertad" también es prostituida, y ejemplos de ello los podemos ver de lunes a viernes, entre las 5:00 y las 12:00 de la mañana en la cadena COPE, cuando Federico Jiménez Losantos está al aparato (se quejará de la publicidad que le he hecho). Todos tenemos presentes las injurias que Losantos, Pedrojota y Luis del Pino, entre otros, han dirigido contra aquellos que discrepaban de la versión conspiranoica del 11-M (aunque en verdad, los propios hechos refutaban todas sus teorías conspirativas) amparándose en la libertad de expresión. Pues miren, señores, eso no es así. Ustedes no tienen "libertad" para insultar a nadie, y mucho menos a aquellas personas que se han dejado la piel trabajando en el caso, como son la fiscal Olga Sánchez o el juez Juan del Olmo. Y si se creen con total libertad para hacerlo, ya tienen ahí a los tribunales de justicia que tantísimas veces defienden para aclararles un poco más las cosas.

Aparte de en estos dos casos, también escuchamos la palabra "libertad" cuando se trata de defender el sistema vigente en la sociedad actual. Así, por ejemplo, cuando criticamos esta sacrosanta "democracia" enseguida salta algún listillo diciendo eso de que, "hombre, tampoco nos podemos quejar. Ahora hay bastante libertad, mira antes con Franco, que enseguida te pegaban por hacer nada...¡uf!". ¡Vaya, o sea que ahora tenemos que dar las gracias y sentirnos libres por el hecho de que no nos pegan los grises! ¡Esto es acojonante! Como si nos estuviesen regalando algo al no pegarnos, como si "democracia" y "libertad" significase exclusivamente que no te peguen. La ausencia de violencia contra el pueblo por parte del Estado es una condición necesaria para que las personas puedan vivir en libertad, pero no es la única. No tenemos que alegrarnos en absoluto, ni sentirnos agradecidos al Estado por el simple hecho de que no nos peguen, ¡hasta ahí podíamos llegar! ¿Agradece una mujer a su maltratador que le haya dejado de golpear? ¿Agradece un niño a su violador que le haya dejado de violar? No, simplemente no debe ser golpeada/violado, y punto. No hay nada que agradecer, es una cuestión de dignidad.

Pues con lo de la libertad pasa lo mismo. A día de hoy, no hay libertad, a pesar de que no nos peguen. La libertad no quiere decir que no te peguen; quiere decir poder decidir, poder actuar según creas que es lo más conveniente para tí (respetando siempre la libertad de los demás, claro). Y a día de hoy, lo único que podemos decidir es quién va a decidir (valga la redundancia) por nosotros, y a veces ni eso, porque que se atreva ZP a tomar una decisión que beneficie a sus votantes pero que vaya en contra de los intereses del Banco Santander, a ver qué pasa. A ver cuánto tarda en pensárselo mejor y, finalmente, no tomar esa decisión porque el Banco Santander así lo ha dicho. ¿Y al Banco Santander quién le ha votado? Nadie. Eso sí, somos libres, porque no nos pegan.

viernes, 2 de mayo de 2008

LLEGAR A LA ANARQUÍA (IV)

Para llegar a la anarquía, tarde o temprano va a tener que haber una rebelión. Y será una rebelión violenta que durará lo que tenga que durar (cuanto menos, mejor), pero desde luego correrá sangre, y mucha (también cuanto menos, mejor). Para que la anarquía pueda desarrollarse es necesario que aquellos que tienen el poder, simplemente, lo pierdan; pero no van a querer perderlo así por las buenas. Es entonces cuando habrá que usar la violencia para llegar a la anarquía. Para que los trabajadores puedan hacerse con el control de su fábrica, han de quitársela al patrón por la fuerza, y también habrá que emplear la violencia contra los policías que acudan en defensa de los intereses del patrón. Seguramente se generen disturbios, se apedreen bancos y banqueros, se quemen coches de policía, puede que se arremeta contra políticos y contra el Parlamento, se liberará a los presos destruyendo las prisiones, los tribunales de justicia, ministerios y demás organismos estatales, se cargará contra iglesias, y todo ello se hará en nombre del pueblo, por su libertad y autonomía.
Ahora bien, si todo eso se hace en nombre del pueblo, ¿por qué si yo ahora cojo y me voy a la calle a quemar bancos y destruir iglesias, cualquier persona del pueblo tratará de detenerme y llamará a la policía? ¿No es acaso esa persona del pueblo? ¿No estoy haciendo todo eso (quemar bancos y destruir iglesias) en su favor, en nombre suyo? ¿Entonces por qué, en lugar de apoyarme y ponerse a quemar bancos conmigo, se pone en contra mía y trata de detenerme llamando a la policía? Por una sencilla razón: no puedo hacer cosas en nombre de alguien sin contar con el apoyo de ese alguien.
Antes de llevar a cabo la rebelión, es necesario contar con el apoyo del pueblo en su totalidad o, como mínimo, la inmensísima mayoría, por eso, antes de desempeñar la violentísima rebelión hay que propagar las ideas anarquistas al máximo, por todos los medios posibles. La revolución, antes que ser violenta ha de ser cultural. Es necesario que el pueblo quede absolutamente impregnado de ideas anarquistas, que adquiera conciencia de su situación actual y de su posible situación en un contexto anarquista, y que quiera que llegue la anarquía. Por eso, aunque la acción directa está totalmente legitimada, es necesaria, y desde luego que yo no condeno a aquél que lanza pidras contra un banco; es vital propagar la idea, y ejercer la acción directa teniendo en cuenta que se debe contar con el apoyo del pueblo, porque de lo contrario podría ocurrir justo al revés: que aquellos en cuyo nombre actuamos se opongan a nuestras acciones y, lo que es peor, a nuestra idea.

PD: Añado a la sección de VÍDEOS Y DOCUMENTALES un documental titulado Earthlings, que habla sobre el maltrato animal y es difícil que deje indiferente a nadie por la dureza de sus imágenes.

1º DE MAYO REVOLUCIONARIO

Ayer fue un gran día. Se recordaba en las calles de todo el Estado español a aquellos trabajadores de Chicago que lucharon mediante una huelga general por la jornada laboral de ocho horas. Era el Día Internacional de los Trabajadores.
La marcha de la CNT, la organización anarcosindicalista por excelencia, transcurrió a lo largo de la calle Bravo Murillo, desde Valdeacederas hasta Cuatro Caminos bajo el lema "1º - Mayo. Lucha sindical y social. Juntos podemos lograrlo. Es hora de organizarse". Al principio no había mucha gente, y parecía más bien una reunión de amigos, pero en cuanto se tomó la calle aquello empezó a crecer, y la presencia de la Confederación Nacional del Trabajo se hizo notar con más fuerza.
Se gritaron consignas como "1º de mayo, revolucionario", "nativa o extranjera la misma clase obrera", "obrero despedido, patrón colgado", "los de ahí enfrente torturan a la gente (en alusión a la policía)", "¡muerte al Estado, y viva la anarquía!", y muchas más. Pero sin duda, el momento más emocionante bajo mi punto de vista, fue cuando empezamos a entonar "A las barricadas", el famoso y archiconocido himno anarquista. "Negras tormentas agitan los aires..."
Al llegar a Cuatro Caminos, varios miembros de la CNT leyeron algunos comunicados y pronunciaron algunos dsicursos. Se informó de que a acontinuación se celebraría un comedor en el local de la CNT de Tirso de Molina al que estábamos todos invitados, y la manifestación se dió por concluida con una asistencia de cientos de personas.
Se pudo respirar un buen ambiente libertario. La CNT dejó claro que sólo mediante el anarcosindicalismo se puede derrotar realmente al capitalismo y al Estado, para llegar a la tan ansiada anarquía con la que muchos soñamos, y dejó también claro cuál es el único sindicato que, con un siglo de historia, ha representado mejor esa lucha anticapitalista y anti-estatal.
A LAS BARRICADAS
Negras tormentas agitan los aires
nubes oscuras nos impiden ver,
aunque nos espere el dolor y la muerte,
contra el enemigo nos llama el deber.
El bien más preciado es la libertad
hay que defenderla con fe y valor,
alza la bandera revolucionaria
que llevará al pueblo a la emancipación
alza la bandera revolucionaria
que llevará al pueblo a la emancipación.
En pie pueblo obrero, a la batalla
hay que derrocar a la reacción.
¡A las barricadas, a las barricadas,
por el triunfo de la Confederación!
¡A las barricadas, a las barricadas,
por el triunfo de la Confederación!

Se pude ver un vídeo aquí, y más fotos aquí.

lunes, 28 de abril de 2008

REFLEXIÓN EN TORNO A LAS DROGAS

Como defensor de la libertad individual que me considero, siempre me he mostrado a favor de la legalización de las drogas. Como ya dije en otra entrada, no creo que por el hecho de que las drogas se pongan a la venta, la gente vaya a consumirlas más de lo que ya las consume. ¿Que tu quieres consumirlas aún sabiendo que te pueden perjudicar? Es tu problema, no el mío, y por lo tanto no seré yo quien te prohíba que las consumas. En este sentido, el consumo de drogas puede contemplarse como algo que es cosa de cada uno, como algo que queda relegado a la decisión de cada cual y en lo que ni el Estado ni ningún tipo de institución tiene por qué tener derecho a intervenir.

Ahora bien, el otro día tuve conocimiento de una opinión que me hizo replantearme esta posición. Efectivamente, las drogas perjudican única y exclusivamente a quien las consume, al menos directamente. Pero indirectamente también perjudica a alguien más, aparte de quien las toma. Imaginemos que, en una hipotética sociedad con las drogas legalizadas, voy conduciendo con mi familia en el coche y me cruzo con un loco al volante que va puesto de todo tipo de drogas, el cual carece absolutamente de reflejos y se empotra contra mí, matando a uno de mis hijos y dejando a mi mujer tetrapléjica, sin poder volver a levantarse de la silla de ruedas. Yo no he tomado ninguna droga, pero desde luego que no se puede decir que no me he visto perjudicado por ellas. Quizá, si las drogas que tomó el loco al volante fuesen ilegales, éste no las habría conseguido, y ahora mismo podría estar abrazando a mi mujer y a mi hijo, pero las drogas que tomó eran legales, y pudo adquirirlas con total facilidad. Por eso ahora estoy como estoy.

Vemos entonces que, según este caso, el consumo de drogas no es algo que deba quedar necesariamente relegado al ámbito privado, pues es algo que nos afecta a todos los miembros de la sociedad, a todos los ciudadanos, por lo que quizá el Estado sí que debiera tomar cartas en el asunto. Pero claro, si aceptamos que el hecho de que las drogas se pongan a la venta de forma legal no va a incrementar el número de drogadictos en absoluto, no deberíamos establecer una relación directa entre la desgracia que padeciésemos a manos de un "drogadicto legal" y la puesta a la venta de drogas. Además, en la sociedad actual, con drogas ilegalizadas, seguimos viendo esas desgracias que nos hemos imaginado en una hipotética sociedad con drogas legalizadas, por lo que el temor a ser víctimas de un drogadicto en una sociedad con drogas legalizadas no debe ser mayor al que podemos padecer en la sociedad actual de drogas ilegalizadas.

Por otra parte, cabría decirle al que piensa que las drogas deben ser ilegalizadas por el Estado debido a las razones ya expuestas que, puestos a ilegalizar drogas, ¿por qué no ilegalizar también el alcohol? Quizá, a nivel de degradación física, el alcohol tiene mucho que envidiar a la heroína y la cocaína, pero para el caso que nos preocupa (en este caso un accidente provocado por un conductor drogado), que afecta al conjunto de la sociedad y no sólo al consumidor de la droga en cuestión, no parece que exista una razón coherente para no ilegalizar también el alcohol, porque tendría los mismos efectos que la cocaína o la heroína. Ilegalicémoslo pues.

He de añadir que, cuando digo que la venta legal de drogas no aumentaría el número de consumidores, estoy obviando la actividad publicitaria que podría llevarse a cabo para estimular la venta de drogas. Evidentemente, en el momento en que se desarrollasen campañas publicitarias anunciando distintos tipos de drogas e incitando a su consumo, el índice de consumidores no sólo aumentaría; sino que se dispararía hasta alcanzar cotas inimaginables. Con esto, lo que podemos deducir es que el hecho de que las drogas se pongan a la venta no tiene por qué ser un problema, sino que el problema viene cuando ponemos a la venta las drogas en unas condiciones sociales capitalistas. Es en el capitalismo donde la puesta a la venta de las drogas tiene un peligro descomunal, pero no es la venta de drogas en sí lo peligroso.

viernes, 25 de abril de 2008

CON PROTECTORES ASÍ...

Hace poco, los ciudadanos hemos tenido noticia de ciertos comportamientos que llevan a cabo los llamados vigilantes del seguridad del Metro de Madrid. Hemos podido ver cómo se mofan de personas a las que están golpeando salvajemente por el simple hecho de no ir con billete. "Nos estás haciendo perder tiempo y dinero" le decía un segurata a su víctima mientras le agredía.
¿Y por qué este comportamiento en los autodenominados vigilantes de seguridad? Recuerdo que cuando estaba en el cole, había unos niños que querían ser médicos, otros querían ser futbolistas y otros querían ser...¡POLICÍAS! No sé si es casualidad o qué, pero, curiosamente, los que querían ser policías eran los mismos malotes de clase que disfrutaban humillando a otro. Me acuerdo de Alberto (el nombre es ficticio), un bakala que gustaba de llevar unos pantalones de chándal muy extendidos por aquel entonces, con la bandera de España cosida a cada lado de las piernas. Me decía que él quería ser anti-disturbios para ir a las manifestaciones "a pegar a los guarros". Muchos de aquellos chavales también querían ingresar en la academia de policía por otra razón que explicaría en cierto modo el comportamiento de esa raza tan despreciable a la que llamamos "Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado": simplemente, no querían estudiar. Eso de leer libros, culturizarse, aprender lógica,...como que no iba con ellos, preferían estar en la calle jugando a peleas y a ver quién era el más fuerte.
Entonces, nos encontramos con que aquellos que dicen protegernos son aquellos niñatos chungos que nos quitaban el bocata en el recreo, los malotillos que empezaron a fumar antes que el resto. Esos mismos son quienes nos protegen, por eso estamos como estamos y vemos los vídeos que vemos.
Si por casualidad algún policía/segurata/guardia civil se pasase por este blog y leyese esta entrada (cosa que dudo, porque o bien están demasiado ocupados en el bar, o bien no saben leer), decirle simplemente que su trabajo es la forma más ruin de ganarse la vida. Que son la escoria más inmunda de la sociedad. Que son la primera causa de todos los problemas sociales con los que nos encontramos a diario. En definitiva, que dan bastante asco y que aquí tienen a un ciudadano que estará encantado de no colaborar con ellos en nada.
Dejo aquí algunos de los vídeos de esta gentuza que, visto lo visto, no tienen ni la ESO, pero en Otromadrid.org se pueden consultar más noticias y vídeos relacionados con este tema.




VIOLENCIA, MATERIALISMO, CAPITALISMO, MACHISMO Y...RAP

Soy un asiduo oyente (y practicante en la medida de lo posible) de música rap, llevo un tiempecillo en la escena, sin ser ningún experto, ni mucho menos; pero lo suficiente como para saber de qué va esto y poder permitirme una crítica que, tras haber "flirteado" con otros tipos de música, pienso que se merece determinada actitud que percibo en el rap en general.

Nos guste o no, el rap es competición fundamentalmente. Todo aquél que se dedica al rap, hable del tema que hable, lo hace con vistas a expresarlo en un corro/maqueta/concierto y que la gente que lo escuche alucine y diga "¡caramba, tío, hay que ver lo bien que se te da!". Es eso lo que se busca al fin y al cabo: el halago de terceros. La búsqueda de este halago, muchas veces (y es lo que pretendo criticar), está fundamentada, más que en el haber demostrado que, efectivamente, has rapeado mejor que yo; en que te tiras más tías que yo, en que tienes más dinero que yo, en que tienes un coche mejor que el mío, en que te tengo que tener miedo porque llevas pistola, en que eres un tío peligroso y yo no, y un larguísimo (pero que muy largo) etcétera. Sinceramente, y sin ánimo de ofender a nadie, esa actitud me parece cuanto menos deleznable, pues supone el máximo exponente del machismo retrógrado, el capitalismo imbécil, el materialismo absurdo y la violencia más irracional que pueda existir.

Machismo por el trato que la mujer recibe en infinidad de videoclips de rap. No son pocos los "artistas" que graban vídeos en los que aparecen rodeados de mujeres exageradamente exhuberantes, que les adoran como si fueran semidioses mientras rapean (en ocasiones muy mal, por cierto) acerca del dinero que tienen y las tías que se follan. La mujer es vista en el rap como un objeto más del que presumir, es decir, como una posesión del hombre, al fin y al cabo. Y si eso no es machismo, que baje Dios y lo vea. Por fortuna, no son pocas las MC´s que ponen las cosas en su sitio a más de un rapero ligón.

Capitalismo por la importancia que se le da al dinero en gran parte del mundo del rap. ¿Qué es eso de salir en un vídeo abanicándote con fajos de billetes? Esos billetes pueden haber llegado a tus manos de dos formas: o bien te los han prestado para hacer el videoclip y cuando el director diga "¡corten!" los vas a tener que devolver, o bien has currado en esto del rap como un cabrón y tus años de esfuerzo han dado su fruto en forma de papel moneda (también puedes haberlos conseguido por "otros métodos" que todos conocemos, pero eso no viene al caso ahora). Si tu caso es el primero, no mereces que te dedique ni una línea más: sólo hay una cosa más triste que ser asquerosamente rico; no serlo, pero fingir que lo eres. Por el contrario, si tu caso es el segundo, me es indiferente que hayas logrado ese fajo trabajando duro, me darías exactamente el mismo asco. El presidente del BBVA también ha trabajado mucho a lo largo de su vida, y desde luego que no sentiría mucha admiración por él si pasea un fajazo de billetes por delante de mis narices y se jacta de que yo no los tengo. En estos casos se reproduce uno de los males que asolan a nuestra sociedad actual: el dinero es visto como un fin cuando lo único que es en realidad es un medio. Lamentablemente, el rap también se ha visto contagiado por este mal.

Materialismo por aquello de dar una imagen. Y cuando hablo de "imagen" me estoy refiriendo desde la indumentaria rapera hasta los cochazos (en algunos casos mansiones, incluso) pasando por las botellas de champán y las mulatas en bolas a tu alrededor. Los que estén metidos en la cultura hip-hop estarán de acuerdo conmigo en que si hay una palabra para definir la ropa ancha, esa palabra es "cara". La ropa rapera es acojonantemente cara, y no son pocos los MC´s que lucen sus mejores galas cuando de "aparecer en la foto" se trata, muchos de ellos hasta son esponsorizados por la propia marca. Eso sí, después tenemos que aguantar sus consignas contra "el capitalismo", "los fachas" o acerca de lo mal que está el mundo, cuando ellos mismos se dejan arropar por aquellos que lo destruyen. No digo que deban ir en tapa-rabos, yo mismo también tengo por ahí algún pantalón de ADIDAS, y reconozco que de vez en cuando me gusta tomarme una Coca-Cola, pero de un caso al otro hay kilómetros. No sólo hay que ser bueno; también hay que parecerlo, y ser, en la medida de lo posible, consecuente con tus ideas. Y respecto a lo de los cochazos y las mansiones, tres cuartos de lo mismo: me es igual que te los hayas ganado a pulso (desengañémonos, nadie se forra trabajando). ¡Anda que no habrá empresarios que presuman de eso mismo! ¿Y es "respeto" lo que sentimos por ellos?

Y luego ya lo de la violencia: que si vienes por mi barrio y me matas con tu AK 47, que si eres el más gangsta dentro de los propios gangstas, que si has estado en la cárcel nosecuantas veces por haber traficado con droga,...No obstante, hay que señalar respecto a lo de estar en la cárcel que el hecho de contarlo en una letra no implica estar orgulloso de ello. Creo que era el mismísimo Chirie Vegas quien explicaba en una entrevista a Hip-Flow (o a HHN, no lo recuerdo bien) que él no estaba orgulloso de su paso por la cárcel, ni de que sus amigos y él mismo se hubiesen movido dentro del mundo de la droga, pero que era algo que, guste o no, había sucedido, era real, había pasado, y que había que contarlo. Pero lo de que si me cruzo contigo, más me vale tener cuidado...¿Qué es lo que pretendes aparentar? Y lo más importante: ¿Por qué pretendes aparentarlo? Nos pasamos el día riéndonos de los canis/kinkis/pokeros que van de eso mismo precisamente, de decir que son "los más malos". ¿Por qué no nos íbamos a reír de tí? ¿Porque eres rapero?
El rap es una música que está pegando muy fuerte en la juventud de hoy y, aunque pienso que el espíritu de competición no debe perderse jamás (ya que es uno de los pilares fundamentales del rap), es una grandísima lástima que, a diferencia de otras músicas como el punk o el rock, no lleve un mensaje social claro y directo. ¿Cuántos chavales pueden escuchar rap a día de hoy? ¿10.000? ¿20.000? Sin duda muchos más. ¿Qué pasaría si, en lugar de transmitir eso de que "yo soy el mejor", transmitiésemos ideas? Y cuando digo "ideas" hablo de sentimientos hasta ideales políticos revolucionarios, pasando por experiencias vividas que conlleven una especie de "moraleja", tan prácticas estas últimas. Desde luego que sería mucho más positivo, y me da mucha pena que el rap dé la imagen que da. Pero bueno, el rap será lo que los raperos quieran que sea.

lunes, 21 de abril de 2008

DIOS EXISTE SI YO DIGO QUE EXISTE

El pasado viernes por la tarde, de camino a la facultad de Filosofía y Letras de la UCM, donde se iba a celebrar el debate entre el rector Carlos Berzosa y los alumnos y profesores de la universidad, me crucé con dos simpáticas chicas de rasgos orientales. Me pararon un momento y una de ellas me dijo algo que no escuché, ya que llevaba los auriculares puestos y las letras de Falsalarma retumbaban en mis oídos.

-Perdona, ¿qué?- dije tras quitarme los auriculares.
-Que si eres cristiano- me repitió la chica.
-Hombre, estoy bautizado, pero no soy muy cristiano que digamos, es que las religiones no me gustan mucho.
-Es que somos dos estudiantes de Teología y estamos haciendo un trabajo sobre la Biblia, ¿te interesaría colaborar? (no fue exactamente eso lo que me dijo, pero es que no me acuerdo muy bien).
-No, muchas gracias, es que ya te digo que a mí lo de las religiones...como que no, vaya....
-Pero bueno, ¿es que no crees que se debe estudiar acerca de aquél que nos puso aquí (evidentemente se refería a Dios)?
Riéndome, repliqué:
-Hombre, esa pregunta tiene un poco de trampa, ya que te responda "sí" o te responda "no" estaría aceptando la existencia de Dios, y esto es algo de lo que no estoy del todo convencido. Habría que ver primero si Dios existe realmente. ¿Tú puedes probar que Dios existe?
La chica, con cara de haberse enfrentado a esa misma réplica unas mil y pico veces, va y responde:
-Claro, ¿cómo si no íbamos a estar aquí? Yo no he elegido nacer, ¿acaso lo has elegido tú?
-Pues no, la verdad, pero eso para nada prueba la existencia de Dios. Yo, para creer en algo, tengo que, por lo menos, verlo.
De nuevo, la chica puso la cara de haberse enfrentado a esa respuesta mil y pico veces y me respondió:
-Bueno, tampoco ves el amor, y sin embargo crees en él, ¿no es así?
Reconozco que por un momento me ví pillado. Tenía razón, sí que creo en el amor, pero nunca he visto nada que pueda señalar y decir "éso es el amor". Intenté salir de ahí como pude:
-Eh, vamos a ver. Efectivamente, no veo "el amor" propiamente dicho en ninguna parte, pero sí que veo parejas besándose, madres acariciando a sus niños, amigos que se dan un abrazo,...todo ello son gestos que esas personas realizan porque sienten amor en sus corazones, por lo que podemos afirmar sin ningún atisbo de duda que el amor sí que existe, ya que vemos cómo la gente lo siente a su alrededor.
Según pronunciaba estas últimas palabras, empecé a hacerme una idea de por dónde me quería llevar la estudiante de teología y con qué sermón me iba a saltar. Acerté, la chica me dijo:
-Bien, pues también vemos a nuestro alrededor a Dios, porque vemos gente yendo a misa, gente rezando,...y todo ello son gestos que esas personas realizan porque sienten a Dios en sus corazones, por lo que podemos afirmar sin ningún atisbo de duda que Dios sí que existe, ya que vemos cómo la gente lo siente a su alrededor.

Me cazó. No me quedó más remedio que reírme y permitir que se regocijara en su victoria. Yo creía que Dios era un señor que estaba en los cielos (bueno, y no sólo en los cielos, sino en "todas partes") contemplando cada uno de nuestros movimientos. Él nos había creado y contemplaba continuamente su creación. Pero la conversación que mantuve con aquella simpática chica oriental me ayudó a ampliar un poco más mis miras, y desde entonces me planteo la existencia de Dios como un sentimiento en los corazones de cada uno de los autodenominados creyentes. En ese sentido, sí que podríamos afirmar que Dios existe, pero ¡ojo!, existe sólo para unos pocos. Pero si, aún existiendo solamente para unos pocos, aceptamos que existe; también deberíamos aceptar que NO existe, ya que hay también "unos pocos" para los que NO existe.

Al fin y al cabo, ¿no pasa algo parecido con el amor? Imaginemos: me ha dejado mi novia, he discutido con mis colegas y mi madre ha dejado de quererme. ¿Con qué cara va a venirme nadie a decirme que "el amor" existe? ¡Existirá para tí, cachondo, porque lo que es para mí, desde luego que existe todo menos amor! Quizá cuando llueva un poco, cuando encuentre a otra chica, cuando solucione mis diferencias con los colegas y cuando mi madre vuelva a quererme, quizá entonces podré decir que sí existe el amor, ya que lo podré percibir, pero mientras tanto...el amor sólo existirá en cuanto que lo veo en los corazones y en las acciones de los demás, pero lo que es a mí, poco amor me toca.

Pues con Dios pasa igual: Dios existe en cuanto que veo que hay gente que lo siente, pero lo que es yo...poco Dios siento, y no tengo más remedio que declararme ateo, del mismo modo que habrá quien no tenga más remedio que declararse creyente. Es decir, creyente o ateo naces; no te haces, lo que me lleva a hacer otra reflexión: si el creyente nace y no se hace, ¿de qué sirven esas ceremonias llamadas "bautismo" y "comunión" que se celebran en los primeros años de vida? Si el niño nace ateo, ya puedes sumergirlo en agua bendita, que no por ello va a ser más creyente. Yo mismo soy uno de los casos que muestran que un bautizado y comulgado puede ser ateo, y me atrevería a decir que como yo hay muchísimos.

Sea como sea, para el próximo debate que mantenga con un creyente acerca de la existencia o no de Dios, le preguntaré: "Antes de nada. Cuando decimos "Dios", ¿a qué nos estamos refiriendo exactamente?".
Recomiendo leer esto.

domingo, 20 de abril de 2008

GAGO, VILLANUEVA, Y EL MORRO QUE TIENEN

Ante este artículo de Víctor Gago y Fernando Díaz Villanueva publicado en Libertad Digital no sé muy bien qué es lo que tengo que sentir: si asco, pena u odio.
Pocas líneas tardan los autores en desprestigiar al movimiento estudiantil que protesta contra ese engendro llamado Plan Bolonia tachándolo de "anti-sistema", como si todos los que estuvimos reunidos con el rector Carlos Berzosa en la Facultad de Filosofía y Letras el pasado viernes lo fuésemos. Evidentemente, habría entre toda aquella multitud numerosos "anti-sistema", pero aún en estos casos hay que puntualizar que estos "anti-sistema" son más bien "anti-estesistema", ya que sí están a favor de tener una forma de funcionar, pero una forma de funcionar distinta de ésta. Por otro lado, se ve la clara intención de los autores del artículo que, conociendo el tipo de público que les lee (derecha liberal-conservadora), saben que con poner la palabra "anti-sistema" van a sembrar el acojone entre sus lectores y, por tanto, el desinterés en la lucha que están llevando a cabo los estudiantes.

Más adelante, podemos leer un párrafo que quita el hipo: "Sin embargo, [los estudiantes]también quieren trabajar, a ser posible como funcionarios, de la Educación o de la burocracia del Estado, quieren emanciparse y viajar, decorar su casa y cenar en un hindú de Lavapiés, quieren permitirse una bohemia idealista un poco más holgada que la que da apenas para la tarjeta pre-pago del móvil, el bonobús, algún que otro libro, algún que otro botellón". Vamos a ver. Efectivamente, los mismos que protestan contra la "mercantilización" de la enseñanza y el "sometimiento a las demandas del mercado laboral" son los que quieren trabajar en un futuro en ese mismo mercado laboral. La cuestión es que quieren hacerlo en unas condiciones dignas, y el Plan Bolonia, mediante la estructuración de la enseñanza en grados, másteres y doctorados; parece que tiene como objetivo todo lo contrario: fabricar precarios en serie que sean rentables para los empresarios que poseen los medios de producción y, en definitiva, el mundo. La mayoría de los que se oponen a Bolonia lo hacen también al modelo neoliberal que impera en la sociedad de hoy, y con una universidad a los pies de las empresas privadas parece difícil que dicho sistema se pueda siquiera cuestionar. Decir también que no todos los estudiantes quieren trabajar como funcionarios, pero aún así, también hay que apuntar que ejercer de profesor en una escuela pública (del Estado) siempre será más digno que escribir artículos estúpidos para un panfleto cuasi-fascistoide como Libertad Digital. Respecto a los del hindú de Lavapiés y el botellón, creo que no tengo que hacer ningún comentario. Son ad hominems que, puestos a seguir la línea editorial de Libertad Digital, no tienen sentido.

Los autores señalan otra "paradoja": "[Los estudiantes]Recelan de la autoridad pero adoran a los profesores". ¿Desde cuando los profesores deben ser una autoridad? Los profesores, y más en la Universidad, no son policías, sino personas con conocimientos cuyo trabajo es transmitirlos y hacer que sus alumnos reflexionen, no hay más. "Autoridad" y "profesor" son dos conceptos que nada tienen que ver, por lo que la "paradoja" de la que hablan Gago y Díaz Villanueva no es tal. Lo de la autoridad se llevaba antes, en tiempos por los que quizá los dos autores sientan cierta nostalgia: el franquismo, ahí los profesores sí que imponían su autoridad a golpe de regla, fabricando una generación que, entre otras cosas, aceptaría por transición un simple continuismo o que daría a luz a periodistas "de la talla" de Gago y de Díaz Villanueva.

Pero desde luego, unas de las líneas que más náusea y decepción provocan es esa que dice que el "presidente del Gobierno, es el mismo al que ha votado la mayoría de los jóvenes y con el que probablemente comparten una cosmovisión radical y colectivista". ¡Vaya morro! Ya me jode bastante que hagan esa afirmación tan banal y generalista, pero si encima la hacen en provecho de sus intereses político-ideológicos la cosa me repatea sobremanera. Claramente, con esta frase los autores persiguen un objetivo: hacer ver que toda esta panda de "anti-sistemas", "radicales" y ultra-rojos son partidarios de Zapatero, ¡para que vea usted lo malo que tiene que ser Zapatero, señora! Así que no vuelva a votarle, y vote por opciones más moderadas como usted y como yo, es decir, vote por el PP. Lo dicho, ¡vaya morro!

Sólo quiero añadir que me parece muy justificada la lucha que se está llevando en todas las universidades del Estado español contra el Plan Bolonia, y que se secunde la huelga que, por lo que aparece en Libertad Digital, está convocada el 8 de mayo.