viernes, 25 de enero de 2008

DEMOCRACIA, ANARQUÍA Y CRIMEN (II)

Con frecuencia, a la hora de defender la legalidad de las drogas (la cocaína, por ejemplo) mucha gente tiende a oponerse ya que, si cualquier persona puede entrar a una tienda y comprar unos gramos de cocaína...¡¿Qué va a ser esto?!...¡Un mundo de yonquis drogadictos!... Estas personas piensan que por el hecho de que una droga sea legal la gente va a empezar a consumirla, y no creo que sea así. Tú, lector, que eres una persona que no consume cocaína: si ésta fuese legal y pudieras adquirirla en una tienda de chinos de barrio, o en el bar de la esquina, o en cualquier estanco, ¿la consumirías? No, porque tú no consumes cocaína, pero no por el hecho de que no sea legal, sino porque sabes las consecuencias que te va a traer. Aunque la cocaína fuese legal tú seguirías sin consumirla. Lo cierto es que quien no consume cocaína es porque no quiere, no porque no puede. A día de hoy la cocaína es ilegal, y la gente que la quiere consumir, la consume sin más. Si la cocaína se legaliza, el número de consumidores no es probable que aumente, sino que permanezca igual.
Ahora extendamos esto al campo del crimen:
Con frecuencia, a la hora de defender la ausencia de ley (prohibido matar, por ejemplo) mucha gente tiende a oponerse ya que, si cualquier persona puede matar a sangre fría y salir impune...¡¿Qué va a ser esto?!...¡Un mundo de asesinos sin escrúpulos!... Estas personas piensan que por el hecho de que no haya ley la gente va a empezar a matar, y no creo que sea así. Tú, lector, que eres una persona que no mata: si pudieses matar a quien se te antojase, ¿lo harías? No, porque tú no matas, pero no por el hecho de que matar sea ilegal, sino porque sabes que es una inmoralidad que causa mucho dolor y sufrimiento, y te sentirías muy mal contigo mismo. Aunque matar fuese legal tú seguirías sin matar. Lo cierto es que quien no mata es porque no quiere, no porque no puede. A día de hoy, matar es ilegal, y la gente que quiere matar, mata sin más. Si el asesinato se legaliza, el número de asesinos no es probable que aumente, sino que permanezca igual.
Por lo tanto, no entiendo ese temor de la gente a que no exista ley (y tampoco a que se legalice la cocaína, por cierto). La gente que no comete delitos no deja de cometerlos porque sean ilegales; y la gente que los comete, lo hace incluso con el peso de la ley recayendo sobre sus cuerpos. Vemos entonces que la ley solamente existe para castigar al delincuente, pero no para erradicar el crimen. Si se quiere erradicar el crimen se debe hacer lo que decía en la entrada anterior, que es lo que sostienen los anarquistas: eliminar las condiciones sociales que favorecen la emergencia del crimen.

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